Con los años, me he dado cuenta de algo muy importante, que jamás había pensado y al fin caí en la cuenta. Caí en la cuenta de que a lo largo de mi vida, he tenido no todo lo que he querido pero sí lo que he necesitado, absolutamente todo, desde el principio y espero que hasta el final. Necesité que alguien se fuera para darme cuenta de que mi familia se preocupa de que yo no sufra. Necesité cometer el mayor error de mi vida para darme cuenta de quién me quería y quién estaba sólo en lo bueno, para crecer, madurar y dar lecciones. Necesité que la persona más especial de mi vida pasara por el dolor para apegarme aún más a ella. Necesité darme cuenta de que para querer a una persona no hace falta que te dedique ni una sola palabra y lo necesitaré todos los días.
sábado, 1 de octubre de 2011
tú eres perfecta, ahora... y siempre.
En estos momentos, cada cierto tiempo, me empeño en mirar hacia mi izquierda... y ahí estás tú, de blanco estás incluso más guapa de lo que ya eres.
Como la canción expresa, solo me hacen falta tus mejillas, solo una pequeña parte de ti, ya con eso, me basta. Tú encontraste al príncipe que te apoyó hasta el final, me alegra y he aprendido mucho de ello.
Después de tanto tiempo, me he dado cuenta, que por más tiempo que pase mis sentimientos no han cambiado, sigo queriéndote como el primer día, y cuando estoy mal, sigo buscándote, sólo que ahora doy unos pasos más abajo, pero no me cuesta, y me sigues haciendo el mismo bien...
Después de un largo año para tí y para mí, cuando aún no nos habían separado, también ví lo guapa que estabas a pesar de lo que te mataba por dentro, eras y eres bella por dentro y por fuera.
Porque una persona no muere cuando su corazón deja de latir, si no cuando tú dejas de recordarla, y yo nunca te olvidaré, no porque no deba, sabes que nunca he seguido normas, si no porque ni puedo ni quiero.
Live my life.
Hacía mucho calor en julio, y ya era hora de salir de mamá, así que nací. No lo recuerdo porque mi memoria no me da para 15 años, no me da ni para lo que hice ayer, pero por lo que me han dicho, mi nacimiento estuvo lleno de ternura y afecto.
Ahora bien, yo creo y quiero pensar, que fui aguantable gran parte de mi niñez, pero parece ser, que ese hilo soportable un día se rompió. Llamaron a la puerta, era la soledad, y yo, más que nada por educación pues le abrí. Con el paso de los meses le dediqué mi confianza, y no es que me llevara bien con ella, pero tampoco me llevaba mal. Y al fin, un día cualquiera se fue, y todavía no consigo sacarla de mi cabeza.
“Toc, toc”, todo lo que necesitaba llegó a mi puerta, y 13 años estuvo junto a mí haciendo que yo olvidara el resto de la existencia. Al parecer, después de un largo año en el que sus pulmones tuvieron mucho trabajo dejaron de funcionar, y ella se fue sin decir nada.
Y hoy por hoy, vivo una intensa rutina, ni bonita ni hace daño a la vista, pero al fin y al cabo es mi rutina, llena de cosas por hacer y de cansancio, siempre con algo nuevo, para no aburrirme.
viernes, 19 de agosto de 2011
En esas mañanas de invierno en las que despiertas, y curiosamente, el nórdico ya no está sobre la cama, y además la ventana está mínimamente abierta. Un escalofrío recorre tu cuerpo, te levantas sin fuerzas a cerrarla y te tiras a la cama. Miras al techo, y empiezas a jugar con el pelo, acto seguido, comienza lo de siempre, las mismas preguntas, las mismas e inexistentes respuestas… No hay nada que te ayude a aclararte, los mismos problemas siguen recorriendo todo tu cuerpo, y ya has meditado mil veces que no existe esa solución. No podrás borrar tu error, no resucitarás a nadie, y no escucharás esa voz… acéptalo. Largos segundos después, te levantas y te miras al espejo. Bonita suerte, para variar, llevas su camisa blanca puesta, esa que lleva el olor de la persona que te hace sonreír, y olvidar momentáneamente que el mundo existe. Por suerte faltan un par de horas para que él llegue a casa, te acaricie y te dé un beso como de costumbre. ¡Eh, despierta! Él no forma parte de ti, solo es tu imaginación, quizás llegue, pero eso más tarde. Espera pacientemente, puede que obtengas recompensa, mientras tanto, utiliza tu imaginación… es lo único que siempre formará parte de ti.
miércoles, 17 de agosto de 2011
domingo, 7 de agosto de 2011
El día en que te conocí… jamás pensé que pasara esto. En ese día, para mí eras indiferente, incluso te odié. Volvamos al presente, ahora me planteo tantas preguntas… ¿Qué hago contigo? ¿Y conmigo qué? Dime que puedo hacer… si es que ahora miro tu sonrisa, y me pierdo en ella… si podría pasarme horas contemplándola… sin decir absolutamente nada. Clavar mis ojos en ella, como si nada más existiese, y lo bonito que sería tener su reflejo en mis pupilas. Tus labios… ¿Qué hago con tus labios? Si no hay nada que desee en este mundo más que besarlos. Tus manos… ¿Qué hago con ellas? Si solo deseo entrelazarlas con las mías. ¿Y tus brazos?, ¿Qué hago con ellos? Si solo quiero que me mantengas siempre entre ellos. Dime que puedo hacer, porque no me gusta esperar, y el tiempo que queda, lo quiero pasar contigo.domingo, 31 de julio de 2011
Felicidad incondicional.
Te prometo que cada mañana, durante toda mi vida, te llevaré el desayuno a la cama, acompañado de café, te daré los besos más dulces para despertarte, y haré que tengas una buena mañana. Cuando llegues de nuevo a casa, te haré feliz sin condición, te sacaré de las más bonitas sonrisas, y en algún momento te haré llorar, pero solo de felicidad. A cambio de esto, solo te pido, que confíes en mí, que me quieras como a nadie, y que estés siempre conmigo.
martes, 19 de julio de 2011
En silencio grito :
Sí, soy yo, la misma de hace un par de años. Hoy voy a contarte a ti y a mí misma que después de estos años he aprendido contigo, sin ti y de ti. He aprendido a reconocer mis propios y ocultos sentimientos. Te he necesitado cuando estabas a un metro de mí, cuando estabas a más de 20 kilómetros y cuando saliste de mi vida. Te he recibido cuando regresaste, y no me arrepiento de casi nada. En mi cabeza siempre han rondado las mismas palabras de duda: quizás, puede ser. Lo peor, siempre lo he sabido. He de contarte que eres la persona más especial de este mundo, que jamás sentí lo que por ti he sentido. Y que si me permites, te esperaré, el tiempo que haga falta, te esperaré toda la vida si es necesario. Sobra admitir, sí, te quiero, como a nadie.
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