Las horas que corren por ese reloj al que tanto miras, puedes interpretarlas de dos formas; aprovecharlas o no. Bien, aprovechar el tiempo, buena elección. Normalmente, con el paso del tiempo, aprendes. He aquí el aprendizaje, después de una duradera reflexión, parecía eterna. Querer, es una palabra tan simple y a la vez tan compleja… descubrí las únicas dos formas de querer, e incluso, di con la acertada, eso sí, después de elegir la equivocada.
Puedes querer a alguien, por el hecho tan simple de su peculiaridad. Por otra parte, puedes querer, por el complejo hecho, de que se ganen ese afecto. Déjame decirte, que esta es la acertada.
Y déjame decirte también; no te pierdas en el reloj, aprovechar el tiempo está bien, ¡pero debidamente!

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